- La osteopatía no es la única vía terapéutica, evidentemente no lo cura todo, pero aporta indiscutiblemente una ayuda extraordinariamente eficaz en el diagnóstico de lesiones de toda naturaleza. La relación entre la vértebra bloqueada y la lesión del órgano correspondiente es más estrecha en el caballo que en el ser humano.
Examinando el dorso del caballo, un osteópata puede afirmar datos muy precisos sobre el conjunto del estado de salud y del comportamiento de dicho animal. No se limita a describir la actitud del caballo en el trabajo o en el box, sino que encuentra rápidamente trastornos a menudo insospechados que le están afectando. A continuación explicaremos más en detalle esta relación en cada segmento de la columna vertebral: la columna cervical, dorsal y lumbar.
La columna está formada por unas piezas óseas móviles y superpuestas llamadas vértebras. Este conjunto de piezas sirve de envoltura y de protección a la médula espinal. Entre cada vértebra existe un espacio por donde se ramifica dicha médula saliendo al exterior de la columna pasando a llamarse nervio raquídeo. Estos nervios inervan, valga la redundancia, la zona del cuerpo en la que se encuentran ubicados. Estos nervios pueden variar de tamaño en función de la zona en la que se encuentran.
Las Vértebras Cervicales.
Como todos los mamíferos, el caballo presenta siete vértebras cervicales. Las lesiones osteopáticas que presentan son de origen traumático (caídas, mal posicionamientos revolcándose en el box…), pero son en la mayoría de los casos una compensación de una lesión lumbar o dorsal.
Antes de comenzar convendría explicar de forma resumida, en que consiste una columna
Un bloqueo de una vértebra cervical provocará una patología en cualquier zona cuyo radio de acción implique al nervio correspondiente como vimos al principio. Ahora bien, el síntoma no tiene porque declararse en los alrededores de la vértebra bloqueada, sino que puede declararse en cualquier parte del recorrido del nervio haciéndose más manifiesto en la articulaciones de dicho recorrido. Para entendernos mejor, plasmemos esta explicación en un ejemplo.
El bloqueo de la séptima vértebra cervical (C7) es muy frecuente y relacionado con toda la patología del hombro así como del conjunto del miembro anterior. Como en los seres humanos, también observamos en los caballos que una lesión vertebral puede ser la responsable de una patología o una consecuencia de la esta última.
Cuando C7 se encuentra en lesión, el caballo presenta una neuralgia (dolor nervioso) Cervico-Braquial. Esto es el conjunto de los nervios del brazo (plexo braquial) que está irritado e inflamado debido a las consecuencias de dicha lesión en la zona del bloqueo vertebral. Existe dolor y cojera de una de las manos debido a la afectación de las fibras nerviosas sensitivas. Puede existir una modificación del movimiento si hay afectación de las fibras motoras y nos encontramos en la inmensa mayoría de los casos con perturbaciones circulatorias a lo largo del miembro afectado por malfuncionamiento del débito vascular.
A propósito del bloqueo de C7, existe un detalle revelador: es debido a esta lesión cuando observamos que un caballo que cojea de una mano, lleva su cabeza al lado opuesto del miembro dolorido. C7 bloqueada no le permite girar la cabeza con facilidad hacia el lado afectado.
El trabajo de corrección de las vértebras cervicales, al igual que el de las demás vértebras, no se puede limitar a ellas mismas. Es indispensable verificar la totalidad de las articulaciones del caballo por un motivo muy sencillo. Como hemos explicado anteriormente, el bloqueo de una cervical puede ser el origen o la causa de otra lesión tanto traumática como osteopática. Otro ejemplo nos ayudará a entenderlo mejor. Un caballo de salto presentaba un bloqueo de la 4ª vértebra cervical, que le impedía trabajar correctamente a mano izquierda. Realizamos la corrección pertinente y el caballo reacciona favorablemente.
Dos semanas después el caballo volvía a presentar las mismas dificultades en el trabajo a mano izquierda. Volvemos por segunda vez y antes de corregirle de nuevo el cuello, apreciamos al examinarle la mano derecha, que presenta una restricción de movilidad en el menudillo de dicha mano. Una vez reestablecida la amplitud de movimiento del menudillo y corregido de nuevo el bloqueo de C4, observamos dos semanas después, que dicha vértebra no vuelve a presentar la lesión. Esto significa que una o varias lesiones pueden ser provocadas por otras que no tienen porque estar necesariamente próximas entre ellas: es lo que llamamos cadenas lesionales, más conocido en otros campos como efecto dominó.
Las Vértebras Dorsales.
El caballo posee 18 vértebras dorsales y cada una de ellas se articula con un par de costillas. En este caso tomaremos el ejemplo de dos vértebras dorsales ya que la longitud de la columna dorsal del caballo nos permite observar varias patologías distintas en dicho segmento.
Tomaremos como ejemplo en primer lugar, la dorsal 18 (D18). Su lesión es muy importante ya que se encuentra íntimamente ligada a los trastornos del intestino grueso y en particular a los cólicos que provocan estreñimiento por falta de motilidad del intestino (cólicos de íleo). Los caballos que presenten este tipo de cólicos de forma repetitiva deben ser examinados en ese punto. Si efectivamente D18 se encuentra en lesión, la manipulación resolverá de una vez por toda esta cronicidad.
Los trastornos constatados corresponden a una excitación del sistema orthosympático. Estas fibras nerviosas tienen como cometido el ralentizar el tránsito intestinal y de aumentar la absorción de agua y de líquidos nutrientes que se encuentran en el colon como consecuencia de la digestión de los alimentos. Cuando este paquete nervioso se irrita debido al bloqueo de D18, su acción se ve aumentada. Como consecuencia se produce un “estancamiento” de materia completamente deshidratada en el intestino. Estos cólicos corresponden al estreñimiento en el ser humano.
En el plano locomotor, corresponde al bloqueo típico de los caballos que se revuelcan en el box. La torsión de las vértebras lumbares en ese gesto no se puede transmitir a las dorsales debido a que las costillas limitan esa rotación.
Otro ejemplo interesante en esta parte de la columna es la zona que se extiende desde D3 a D10 es decir la cruz. El bloqueo de esta zona puede está ligado a ciertos problemas pulmonares y cardíacos, pero su impacto más directo es esencialmente mecánico, con gran influencia en las manos del caballo. El principal síntoma de esta lesión es un acortamiento del tranco de los anteriores. En el momento de salir del box, el caballo da pasos muy cortos, como encogido de hombros, empeorando con la cincha.
La contractura refleja de los músculos de los hombros disminuye durante el periodo de trabajo, no obstante el caballo se encuentra bastante rígido y reacciona bajando bruscamente la cabeza como para romper las riendas. Lo que busca es estirar y separar las vértebras de la cruz. Esta es una lesión característica de cansancio por exceso de trabajo.
Las Vértebras Lumbares.
Son seis para la mayoría de los caballos si exceptuamos al burro, mulo y en algunos casos al pura sangre árabe que poseen solo cinco.
Cuando una vértebra lumbar se encuentra bloqueada nos encontramos con que el caballo “balancea” los posteriores en la sesión de trabajo.
En este caso tomaremos como ejemplo los problemas que conlleva el bloqueo de la primera vértebra lumbar (L1). Esta vértebra es muy importante en la patología del caballo. Involucra en el macho los testículos y los ovarios en la hembra.
L1 está ligada a las disfunciones ováricas, tanto en insuficiencia (falta de secreción hormonal…) como en hiperactividad (inflamación, quistes…). La manipulación trata con bastante éxito estos problemas pero el bloqueo de L1 reaparecerá si uno de los ovarios se encuentra irremediablemente dañado. En cuanto a los machos diremos que dicho bloqueo está realmente asociado a torsiones testiculares y a problemas de retracción de los cordones espermáticos. Es muy normal encontrarnos con potros de 4 años con un testículo mal descendido que se restablecen perfectamente de ello tras la manipulación de L1.
Esto ha pretendido ser a modo de resumen el mecanismo lesiones osteopático con algunos ejemplos, pero no olvidemos que esto puede ocurrir y ocurre en todas y cada una de las 31 vértebras que pose un caballo.
Fuente: Osteopatíaequina.com
Fuente: Osteopatíaequina.com




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Daniel Enriquez de Guevara



























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