La Osteopatía y el Autismo



Los padres de niños con autismo incrementan la búqueda de tratamientos- y obtienen resultados excelentes- de médicos cuya especialidad médica es desconocida, y raramente acreditada.

Por Sarah Doran

Si bien sigue siendo un acrecentamiento de la fe para muchas personas que saben muy poco sobre la osteopatía craneal, las historias de progresos en niños con autismo sea suave o crónico están incitando el crecimiento del número de padres que buscan la ayuda de los osteópatas. El reducido número de especialistas de 1200 doctores (sólo 24 médicos por estado en los USA) está aumentando considerablemente gracias a las investigaciones realizadas y las visitas efectuadas por los padres de los niños autistas.
Los osteópatas, quienes acuden para formarse a las facultades de medicina osteopática durante cuatro años, creen que en la estructura muscoloesquelética corporal, el cerebro y la columna vertebral (y las membranas y fluidos que circulan por ellos) discurren fluidos cuyo movimiento es inherentemente rítmico y sutil que son esenciales para la salud. Cuando estos movimientos son interrumpidos los resultados son catastróficos, uno de ellos es el autismo de variable seriedad. Las anormalidades en las membranas corporales, dicen, son importantes ya que la alteración del desarrollo normal de la infancia causa el autismo. Para tratar el autismo emplean un sentido del tacto desarrollado para diagnosticar y palpar suavemente las fluctuaciones anormales en los fluidos membranosos que circulan en el cerebro.
Dice Eric Dolgin,D.O. “Cada niño es único genética, bioquímica y estructuralmente y tiene un historial individualizado de sus traumas”, quien trata un sinnúmero de niños autistas en su clínica de Santa Mónica.

Mientras esta es una de las piezas del puzle, el tratamiento exitoso del autismo con osteopatía craneal esta ayudando a clarificar las causas del estado de este puzle. Dice el Dr. Dolgin “El síndrome misterioso que causa el cortocircuito en el desarrollo cerebral puede ser atribuido a cualquier cosa existente en el trauma de nacimiento, como la exposición de substancias tóxicas”.
Cuando Ms Sara Fuentevilla cogió a su hijo Steven en la clínica del Dr. Dolgin, era la primera vez que ella tuvo contacto con la desconocida osteopatía craneal, sin embargo había oído acerca de su efectividad y estaba ansiosa por intentarlo. Dice el Dr. Dolgin “Los padres se entristecen cuando a sus hijos se les diagnostica autismo”, “Yo intento calmarlos. El término “autismo” es terrorífico, pero les digo a sus padres que por la carencia de un mejor diagnóstico esta palabra es usada muy a la ligera para referirse a un amplio espectro de alteraciones del desarrollo. Ellos no pueden permitir que la palabra les paralize”.

Steven de 8 años ha sido diagnosticado como “ligeramente autista” en Kwis Elementary , en la Hacienda La Puente Unified School District. EL sufrió la humillación diaria por parte de otros niños que se reían de él porque estaba en tercer grado y todavía no podía leer. El se sintió profundamente estigmatizado al ser ubicado en una clase de “educación especial”, un sentimiento que empeoró por el hecho de que requirió la ayuda de un adulto para hacer las tareas sencillas que hacían rutinariamente sus compañeros de clase, como escribir en su número de identificación designado para poder pagar para comer.
El Dr. Dolgin que es Presidente de la Academia Craneal, la organización profesional para los Doctores de Osteopatía de la Nación (DOs), creyó que la complicada cesárea en el parto de Steven contribuyó a varios de sus retrasos del desarrollo. La tensión mecánica diagnosticada en el lado izquierdo del área occipital de la cabeza (hueso en la base del cráneo) había creado un efecto dominó, causando una tracción o empuje debido al elongamiento excesivo de las tensas membranas desde el cuello hasta la coronilla.
En un parto difícil la cabeza de Steven absorbió el shock de las contracciones prolongadas, exacerbadas por los efectos del medicamento Pitocin, administrado durante el parto para acelerar las contracciones uterinas y facilitar el alumbramiento. El Dr. Dolgin también concluyó que la cara demasiado estrecha de Steven, que no tiene el desarrollo adecuado, fue también el resultado de una experiencia traumática procedente del parto.

En su primer tratamiento el Dr. Dolgin situó sus manos sobre la cabeza de Steven para rastrear la disfunción membranosa que contribuyó al retraso del desarrollo y al autismo del niño. El palpó suavemente el cráneo de Steven con sus manos sin realizar ni crujidos ni chasqueos, liberando las membranas excesivamente tensas alojadas alrededor de su cráneo. El también le dio al niño un aparato para que se ampliase su boca con el fin de ensanchar su carrillo, y así empezar a corregir su problema facial.
Durante los siguientes tres meses Steven recibió siete tratamientos osteopáticos. El a menudo estaba cansado después de los tratamientos y sentía “vértigo”. Dolgin explicó que había incrementado la circulación de los fluidos corporales y que el sistema nervioso estaba reajustándose. El cansancio era esperado. Seis semanas después de empezar el tratamiento a Ms. Fuentevilla, un ama de casa, dijo que Steven mostraba un progreso notable. Ella decía“Siempre parecía un muro y esta actitud le impedía aprender fácilmente, pero ahora le encanta aprender”, socialmente, el cambio que experimentó Steven fue increíble. En vista de que estaba sólo a menudo en el patio de recreo , caminaba repetidamente en círculos, ahora su madre dice felizmente que el corre y juega con otros niños.
Ms. Patrice Stanzione, la profesora de Steven de tercer grado, dice que aunque ella no estaba cualificada para atribuir contundentemente el gran salto en el progreso del niño a la osteopatía, los cambios empezaron después de que él empezó a acudir a la consulta del Dr. Dolgin. Dijo Ms Stanzione “Es extraño y raro pero Steven ha tenido tremendos avances socialmente y académicamente. Y el ha tenido un progreso enorme respecto a la confianza en sí mismo”. Steven ha sido trasladado a una nueva clase con una pequeña proporción de estudiantes con respecto a los profesores, permitiendo a Steven recibir atención añadida. Como conclusión del progreso de Steven Ms Stanzione añadió:” Esto no es lo normal en todos”.
A pesar de tales relatos exitosos, la osteopatía craneal es a menudo evitada por los doctores en medicina convencional. Históricamente, la osteopatía craneal ha sido relegada al nivel del “curanderismo”. “La mayoría de los osteópatas entran en la misma categoría que los quiroprácticos”, dice Miriam Mills, M.D., especializada en medicina pediátrica por la Universidad de Oklahoma, “Ellos no tienen ni idea de lo que saben los doctores en osteopatía acerca del tratamiento del cuerpo sin medicación ni cirugía”. Irónicamente, sin embargo, las técnicas osteopáticas que fueron eludidas fueron integradas en la corriente principal de la medicina. En los años cincuenta por ejemplo, los osteópatas fueron ridiculizados por sus advertencias acerca de la sobre prescripción de antibióticos a los niños, que más tarde se convirtió en una ideología ampliamente celebrada por los MDs occidentales.
A día de hoy, la apertura social hacia la medicina complementaria es incentivada por un movimiento creciente de pacientes que acuden a los médicos osteopáticos como Dolgin por una miríada de problemas.

Los osteópatas remarcan que el tratamiento para el autismo es lento, y es necesaria la paciencia. Además el grado de éxito varía. Dice el Dr. Dolgin “Yo no puedo ayudar a cada niño pero es posible que muchos niños con trastornos en su desarrollo puedan mejorar significantemente”, que trata a muchos niños con otitis media y también con trastornos del aprendizaje como el autismo.
Como muchos padres, Ms. Ildiko Stevens dice que ella estaba deseosa “de ir a cualquier sitio y hacer lo que fuera” para ayudar a su hijo Armand de cinco años, que fue diagnosticado como autista cuando era un bebé. Ms. Stevens, una abogada que vive en Beverly Hills, es parte de un controvertido grupo de padres que creen que el autismo de sus hijos fue el resultado directo de la vacunación cuando eran bebés. Dice Stevens “Mi hijo no es un autista, el estuvo envenenado”, añadiendo que los síntomas de Armand empezaron poco después de ser inmunizado cuando era bebé con la vacuna para las paperas, el sarampión y la rubeola. Poco después de eso, Ms Stevens explicó que se convirtió en una persona muda y no volvió a permitir que su hijo realizara actividades cognitivas o juegos con otros niños.
Aunque no existe una investigación concluyente, muchos osteópatas creen que no hay conexiones entre las vacunaciones pediátricas y el autismo. Ellos a menudo avisan a los padres de que espacien las vacunaciones dejando más tiempo entre ellas de lo recomendado por los pediatras convencionales, y eviten las combinaciones de vacunas diseñadas para múltiples enfermedades con el fin de proteger exageradamente la inmadurez del sistema inmune del niño.
Durante las primera visita de Armand, el Dr. Dolgin diagnosticó un shock en los tejidos membranosos que cubren el sistema nervioso central de Armand (llamada Duramadre), y observó que su vitalidad era muy baja, ello indica un sistema inmune dibilitado. Después de cuatro meses de osteopatía craneal, Armand empezó a mostrar destreza verbal y un desarrollo cognitivo mejorado en el habla y en las capacidades intelectuales. El logopeda notificó que nunca había visto un “cambio tan rápido e importante”, en un niño autista, según Mrs Stevens. El logopeda era reticente a atribuir el progreso de Armand a los tratamientos osteopáticos, enfatizando que Armand también había sido tratado por un homeópata, una terapeuta conductista y un nutricionista, por ende todos ellos podrían haber contribuido a su espectacular progreso. Mrs. Stevens, sin embargo, esta convencido de que la osteopatía… en gran parte –es lo que ayudó a Armand, que ahora esta ocupado manteniendo dos conversaciones y es un artista prolífico. Ella dice “Él quiere jugar con otros niños por primera vez en su vida e incluso le gusta abrazarlos”, refiriéndose al síntoma común entre los niños autistas que rechazan cualquier contacto físico. Ella confiesa que Armand, que ha sido tratado por el Dr. Dolgin durante un año, todavía tiene problemas de comportamiento y requiere tratamiento para el desarrollo del habla y la socialización. Ella dijo “Nosotros aún no hemos acabado”.
Como Dolgin señala, el camino de retorno para los niños autista es largo, y caracterizado por grandes progresos y periodos de mejoría muy lenta. Habiendo practicado durante veinte años, Dolgin, que es un D.O. muy respetado en los U.S.A., prefiere no alardear sobre sus éxitos con niños autistas, más bien tratar acérrimamente a estos niños, confiado de que hará progresos con el tiempo.
Últimamente, la efectividad de la osteopatía en el tratamiento de niños autistas resuena más a través de las palabras de los niños y sus padres. Dice Steven Fuentevilla alegremente “Ahora, yo soy listo”, “Ya no tengo que ir a clases de verano”


TRATAMIENTOS ALTERNATIVOS
No hay ningún estudio empírico en la literatura que documente el éxito de este tratamiento. No hay ningún estudio que haya sido concluyente a día de hoy que sea considerado basado en la evidencia.



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